Hace tiempo que no andaba por aquí, y (que raro) justo ahora que el tiempo se me hace nada, que los días no me alcanzan ... me dan ganas de escribir ...
Es que me han pasado muuuuuuchas cosas ... pero hoy mencionaré una, la maravillosa ...
Cuando tenía 15 sabía una sola cosa con absoluta certeza ... Yo iba a ser psicóloga ...
Mi papá (papito, te adoro, sé que siempre has querido lo mejor para mí) dijo: la psicología NO ES UNA CIENCIA ... Lo que no dijo fue que quería que yo fuera médico ... pero yo no quería ser médico, nunca quise, muchas veces se lo dije ...
La verdad, también dijo que no había plata para que me fuera a estudiar a Santiago, y se lo creí; sin embargo mi hermana Ana, unos poquitos años después, se fue a estudiar lejos ... Bueno, había una tía donde ella se fue ...
En fin, en 30 años no me di cuenta de que YO PODÍA ELEGIR ... Creí que ya no había manera de cambiar de camino.
No sería justo dejar de mencionar que a los 16 quise ser misionera, y que ese sueño tampoco se concretó. Tampoco sería justo dejar de decir que estudié Estadística, soy profe en la U y me encanta mi trabajo ...
Bueno, todo recomenzó cuando me reencontré con Nelson, y él me dijo que no podía creer que yo no había estudiado psicología. Yo intenté buscar una explicación para esa realidad, pero no la encontré, la verdad, no sabía por qué razón caminé 30 años en dirección opuesta a mis sueños. Era el único camino, me decía ... ¿pero lo era? Tenía que mantener a mis hijos con la carrera que tenía ... pero si estudié un diplomado y dos postgrados, ¿por qué no psicología? Creo que me rendí, que eso fue todo, o escogí el statu quo, seguir por el camino que llevaba.
La idea no me dejó más, pensaba en ello constantemente, y un día me di cuenta de que "no me sentía capaz de terminar mis días sin haber cumplido alguno de mis sueños" ...
Y así fue como, hace unos años (no serán más de cuatro), le informé a mis hijos de que debían hacerse independientes, porque me tocaba a mí vivir mi vida. Y este año ... ¿febrero? firmé los cheques y los envié por correo, sin mirar atrás.
Soy estudiante de primer año de psicología, a los 51.
Amigo, amiga, TUS SUEÑOS ... puedes guardarlos, acariciarlos, atesorarlos, añorarlos y todo lo que quieras, pero NADA TE HARÁ TAN FELIZ COMO EXPERIMENTARLOS.
