NO CREO EN EL AMOR
Cuando digo que ya no creo en el amor, es necesario dar algunas explicaciones. Primero que nada, estoy hablando del amor romántico que nos ha pintado Disney (con princesas incluidas).
En segundo lugar, no digo que tal cosa como mariposas en el estómago, no exista, lo que quiero decir, es que el concepto está más enmarcado en el ámbito biológico, que en el espiritual.
El enamoramiento o amor romántico es un fenómeno multifactorial, vinculado a zonas cerebrales, hormonas y neurotransmisores.
Su propósito es perpetuar la especie, y transmitir los genes de la pareja a la siguiente generación, lo cual hace que los lazos que se establecen "por enamoramiento", sean aquellos que, en el mundo de nuestros antepasados (fisiológicamente somos iguales a quienes vivían en cavernas, el cambio es lentísimo), permitían perpetuar los genes de los individuos mejor adaptados al medio ambiente.
¿Quiénes estaban mejor adaptados a ese medio ambiente? Por ejemplo, parejas formadas por machos fuertes y seguros de sí mismos con hembras abnegadas para la crianza de los hijos.
Intervienen en el enamoramiento...
ZONAS CEREBRALES
Zonas que participan activamente: hipotálamo (deseo sexual), ínsula, corteza del cíngulo, núcleos caudado y putamen (sensación de bienestar).ZONAS CUYA ACTIVIDAD DISMINUYE: amígdala (miedo y tristeza) y la corteza cerebral frontal y prefrontal (JUICIO CRÍTICO DE LA CONDUCTA E INTENCIONES DE LOS DEMÁS). <= esto es clave, por eso no se puede razonar adecuadamente ni juzgar con claridad al ser amado.
HORMONAS
Cortisol: aumenta (stress, sudoración, mariposas, aumento de ritmo cardiaco y presión arterial)Testosterona (agresividad, alerta): aumenta en la mujer y disminuye en el varón.Vasopresina: estimula conductas monógamas y tendientes a mantener el lazo en la pareja.
NEUROTRANSMISORES
Serotonina y dopamina: vinculadas a placer y recompensa, y por tanto, a la adicción.
Fisher, Helen. (2004). Por qué amamos: naturaleza y química del amor romántico, Ediciones Taurus, México.
